viernes, noviembre 16, 2012

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Cuando Crepúsculo vio la luz hace cuatro años era una película de bajo presupuesto. Sus protagonistas, unos actores desconocidos. Su trama, una curiosa revisión del mito del vampiro, en la que estos no tenían colmillos afilados y podían vivir bajo la luz del sol. Pero el monstruo se convirtió en objeto de deseo y dio lugar a una historia de amor cuyo éxito ha rebasado cualquier expectativa.

Ahora se cierra el círculo con Amanecer (Parte 2), última entrega de la saga que ha convertido a sus protagonistas, la  inocente humana Bella (Kristen Stewart), el seductor vampiro Edward (Robert Pattinson) y el hormonado hombre lobo Jacob (Taylor Lautner) en una santísima trinidad fanática, objeto de culto y devoción de millones de personas en el mundo.

Sagas del cine"Nunca pensé que podría pasar algo así –admitió el jueves Kristen Stewart a su paso por Madrid–. Sucede y no sabes cómo ni por qué, pero se incendia y se multiplica, y es una energía que te contagia. Es una pasión tan increíble como un volcán en erupción, te motiva y también la compartimos con los fans".

La fama, no obstante, ha ejercido una gran presión en su vida personal, aunque ella asegura que no se arrepiente de nada: "Han sido cinco años muy intensos, de muchísima intimidad, que solo se pueden mantener con pasión y mucha ilusión por el proyecto", afirmó. "Es una ecuación tan excepcional que no puedes dejarla pasar".

Su compañero Robert Pattinson coincidió en sentirse asombrado por la devoción de los fans. "Después de ver el revuelo que causó la primera película y la importancia que le dio todo el mundo empecé a ver la dimensión de aquello y me inspiró un sentido del deber, de responsabilidad, que no sabía que existía. Me di cuenta de que los fans no solo eran partícipes del proyecto, sino que eran quienes lo empujaban", aseguró.

"Hemos hecho estas películas por y para ellos", confirmó Taylor Lautner, a quien le impresionó ver en la premiere de Los Ángeles la gran cantidad de admiradores que llevaban tatuajes de la saga.

La cuarta en discordia

Amanecer (Parte 2) comienza en el mismo punto donde acabó la primera: con Bella convertida al vampirismo tras dar a luz a la hija de Edward, Renésmee (Mackenzie Foy), una criatura mitad humana mitad vampiro con habilidades sobrenaturales, que convierte el triángulo amoroso de los protagonistas en un perfecto cuadrado.

La extraña naturaleza de la niña despertará el recelo de los Vulturi. La antigua comunidad de vampiros intentará destruirla a ella y a los suyos en una batalla que sorprenderá a los fans de Stephenie Meyer, con unos cambios tan dramáticos como inesperados.

"Asumo el enfado de algunos fans porque no es exactamente lo que ellos esperan", admitió el director de la película, Bill Condon.

Un fenómeno millonario

Con Crepúsculo, la escritora Stephenie Meyer dio lugar a una fiebre fanática mundial, cuyas  cifras son escalofriantes: más de 100 millones de novelas vendidas en 50 países y traducidas a 27 idiomas, 380 millones de dólares de recaudación en taquilla y otros 300 millones más en merchandising. La última tentación para los fanáticos de la saga es el libro Los tesoros de la saga Crepúsculo, que alimenta sus ansias más depredadoras.

Robert, Kristen y Taylor, un trío tímido en España

Los protagonistas de Amanecer presentaron en Madrid la película. Con los ojos bajos y tímidas sonrisas, así llegaron las tres estrellas de la saga Crepúsculo a Madrid, donde promocionaron la película que pone el broche de oro de la saga.

En la rueda de prensa estaba previsto que Robert Pattinson y Kristen Stewart se sentaran juntos, pero a última hora la organización decidió situar a Taylor Lautner entre ellos.

El hombre-lobo se mostró más cómodo y natural que sus compañeros, que permanecieron más recatados, e incluso se tomó con humor que, mientras contestaba a una pregunta, estos empezaran a cuchichear a sus espaldas hasta impedirle hablar, situación que provocó risas generalizadas.

Por la noche se reunieron con sus fans en una multitudinaria premiere.// 20 minutos


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